Desde el pasado mes de marzo, nos está tocando vivir unos meses bastante extraños. Por culpa de un virus a escala mundial, surgió la necesidad de confinarse en los domicilios durante varios meses. Para los más pequeños de la casa resultó algo complicado, pues siempre están llenos de energía. Y obviamente, el aprendizaje y el colegio no podían cesar. Como futuro docente intenté hacer visible y aprender de las necesidades surgidas en este tiempo. Si he de destacar una como principal, es la de que el aprendizaje, aunque fuese en casa, tenía que continuar. En muy poco tiempo se tuvo que aprender a trabajar online, un gran reto para docentes y alumnos. En mi experiencia personal pude coger las riendas con cierta facilidad y compaginarlo como pude con mi trabajo como sanitario de urgencias, que se vio enormemente incrementado durante este tiempo. Las clases se desarrollaron online, alguna de ellas con sesiones en directo por videoconferencia con los docentes y el resto de compañeros. Co...